
"Y el mortal, tropezando torpemente con la nada, dijo al guardian del cielo si podia pisar su honorable morada, pero el guardian del cielo guardó silencio y el mortal empezó a desesperarse y a mostrarse inquieto, a moverse sin compás sin saber porque aquel ser no respondia...
Se acercó de nuevo a el y repitió sus palabras, y esta vez el guardián, sin mover su vista, habló, con una voz que se confundía con los susurros del viento: No has de pedir permiso si en verdad quieres pasar.... son oidos necios los que desean oir respuestas que conocen... "
1 comentario :
Siempre recuerdo esto, y creo que jamás agradecí por esto. Pues, aveces, no es tarde para hacerlo ^_^ me trae muy lindos recuerdos. Gracias =D
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